martes, 19 de mayo de 2009

Maldito dinero

A veces la vida ha de ponerte entre la espada y la pared para que aprendas una serie de cosas y si no te ves en esta situación, nunca las aprenderás. No sé si por envidia o por mero sentido común me molesto cuando la gente alardea de cosas que ha hecho, de sitios a los que ha viajado y lo que esto les ha influenciado en su día a día. Hay una frase que dice "la vida es como un libro y si no viajas, tan solo leerás las primeras páginas", bonita frase pero para mí, totalmente errónea, pues pienso que quien no salga de su ciudad o no realice actividades variadas puede tener una vida tan plena como cualquiera que sí lo haga. Quizá este pensamiento lo tenga ahora que no tengo la posibilidad de hacer lo que realmente quiero, pero me da la oportunidad de ver esta actitud del ser humano. En ocasiones creemos que nuestras acciones y modos de vida son los correctos y no es así, ya que cada uno es libre de hacer (o no hacer) lo que quiera o al menos, así debería ser. Hemos sido felices durante miles de años con poca cosa y no por ello, hemos tenido una vida menos plena. Tener la posibilidad de hacer algo no te obliga a hacerlo, en todos los sentidos. Esa es mi opinón.

lunes, 18 de mayo de 2009

Lo barato sale caro

He tardado tanto en volver a escribir porque he sido víctima de los "ladrones del siglo XXI", compañías que contratas para un servicio que luego no te dan, como Orange, que es mi caso. Nos dimos de alta en casa con ellos y después de un tiempo en el que no tubimos ningun tipo de problema, empezaron. La conexión falló y si llamas con la intención de que te manden a un profesional para que te arreglen el problema, te das cuenta de que es una quimera, algo casi imposible. Los y las telefonistas no tienen ni la mínima idea de informática y aún encima, en lugar de enviarte un técnico, quieren convertirte a tí en uno, que soluciones tú mismo el problema, haciéndote ir al ordenador, al router, de vuelta al teléfono... una y otra vez porque no es una sola llamada, en mi caso, fueron al menos diez las que hice en total y en cada una, te hacen realizar las mismas comprobaciones, día tras día, llamada tras llamada... lo que me lleva a una serie de dudas: acaso me convertí en técnico informático cuando contraté sus servicios? debo tener un teléfono al lado de mi ordenador o un inalámbrico en su defecto? y si fuese discapacitado o un anciano, me obligarían a hacerlo de todos modos?. No caigais en la trampa que caí yo y hacedle caso al dicho q dice "lo barato al final, sale caro".