miércoles, 4 de febrero de 2009

Hasta las mismísimas Parte 2

Y por si sales de los problemas que te agobiaban, la vida te obsequia con un dolor de cuello que te impide realizar hasta la mas rutinaria tarea como es hacer tu propia cama y casi ducharte y peinarte. Esto fue ayer y en mi casa, parece ser que sin mi madre, en aspectos medicos, no somos nadie, porque no estaba a la tarde y mi padre solo sabia decirme "cuando venga tu madre a la noche a ver que dice", y a Lucas que le den por el culo no? ya puedo estar retorciendome de dolor que hasta la noche, nada. Tube que arrancarlo del sofá (creo que de mala gana) y hacerlo llevarme a urgencias, y porque mi hermano no estaba asi que no podía ir yo solo con la furgo, que si, ya le podían dar por el culo, asi me muriese por el camino, me daba exactamente igual. Y todo esto para que me recetasen dos fármacos que no me compró porque "cuando venga tu madre a la noche a ver que dice" y Lucas seguía retorciendose de dolor, gracias que al final, encontramos uno de ellos y creo que gracias a él, pude "más o menos" dormir. Esta mañana me levanté pensando en el segundo fármaco, que es el que puedo tomar un poco más a menudo que el otro y en lugar de tenerlo, me encuentro con la pregunta "que, te pasó el cuello?" y "yo no sabía nada de que habia que comprar nada, tu padre no me dijo nada".... Pero que mierda pasa aqui, que si no me cuelga una pierna, si no me sale la sangre a borbotones, si no reviento un termómetro o si no lloro a lágrima viva ante el dolor, no se me hace caso?, pues eso debe ser si no, no lo entiendo. Solo espero una cosa, que JAMÁS dependan de mí cuando estén mal porque me acordaré de esto durante mucho tiempo. Un consejo, si no estais a punto de morir, no pidais ayuda, si no, quizá cuando os esteis muriendo de verdad no os la presten.

No hay comentarios:

Publicar un comentario