martes, 29 de diciembre de 2009
El valor de las pequeñas cosas
Que bonito es arrepentirse de lo dicho tan rápido, que la gente te demuestre, aunque sea con un pequeño acto, que le importas y que se preocupa por tí, ya sea más o menos. Lo digo por lo dicho ayer, por esos que no estubieron dándome ese apoyo que necesitaba y que anoche me enseñaron el valor de las pequeñas cosas. Sigo dejándome llevar demasiado, sigo siendo impulsivo y digo a veces cosas de las que me arrepiento al poco tiempo, podría editar la entrada de ayer y hasta borrarla, pero eso sí que no va conmigo, debemos afrontar nuestros actos y aprender de los errores, cosa que, en el futuro, acabará convirtiéndome en un sabio por tantos que he cometido.
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