lunes, 9 de febrero de 2009
El primer día
Hoy se añade un año más a mi lista, ventiséis son los años que ya llevo por el mundo, ventiséis años por Vigo, porque juntando todos los días que he estado fuera de esta ciudad no llegan a un año, ni a medio siquiera. Ventiséis años conociéndo gente y añadiéndola a mi vida, algunos van y vienen, dejándo su huella en tí y otros, afortunadamente, siguen marcándote día a día. A veces da un poco de pena pensar en esas personas que ya no están por motivos que no crees justos y piensas en como podría ser todo con ellos en tu vida, o por lo menos, más activamente involucradas... En como sería tu vida al lado de alguién del pasado, en como esas personas, e incluso tú mismo, cambiaríais si estubieseis juntos, pero aunque la imaginación es portentosa, a veces se sobrecarga. El caso es que todo esto son solo pensamientos y la verdad es que aquí estamos, en este tiempo presente y en estas condiciones, con la gente con la que quieres estar y después de todo, con quien te deja que estés, en mutuo acuerdo. A todos esos que ya no están (pero forman parte de tí) y a los que aún están, les dedico estas palabras, porque ventiséis años es muy poco tiempo para vivir entre tan admirables y exelentes personas. Hoy es el primer día de mis ventiséis, deseadme suerte y.... gracias a todos.
jueves, 5 de febrero de 2009
Cielo azul
Hoy ya luce el sol, aunque haya nubes que de vez en cuando descarguen una granizada, por fín sale un poco el sol. Y ya era hora, porque un día más como el martes y acabaría loco perdido, pero bueno, lo que se suele decir en estos casos es totalmente cierto, que cuando pasas una cosa como esta, valoras más cuando estás sano y sobre todo, una cosa como esta, una lesión que te impide hacer muchas cosas con la normalidad de siempre... sobre todo yo, que me paso una tarde entera en casa y loqueo y sobre todo si es en contra de mi voluntad.
En fín, tengo que aprender a relajarme y no exagerar las cosas. Cielo azul para todos.
En fín, tengo que aprender a relajarme y no exagerar las cosas. Cielo azul para todos.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Hasta las mismísimas Parte 2
Y por si sales de los problemas que te agobiaban, la vida te obsequia con un dolor de cuello que te impide realizar hasta la mas rutinaria tarea como es hacer tu propia cama y casi ducharte y peinarte. Esto fue ayer y en mi casa, parece ser que sin mi madre, en aspectos medicos, no somos nadie, porque no estaba a la tarde y mi padre solo sabia decirme "cuando venga tu madre a la noche a ver que dice", y a Lucas que le den por el culo no? ya puedo estar retorciendome de dolor que hasta la noche, nada. Tube que arrancarlo del sofá (creo que de mala gana) y hacerlo llevarme a urgencias, y porque mi hermano no estaba asi que no podía ir yo solo con la furgo, que si, ya le podían dar por el culo, asi me muriese por el camino, me daba exactamente igual. Y todo esto para que me recetasen dos fármacos que no me compró porque "cuando venga tu madre a la noche a ver que dice" y Lucas seguía retorciendose de dolor, gracias que al final, encontramos uno de ellos y creo que gracias a él, pude "más o menos" dormir. Esta mañana me levanté pensando en el segundo fármaco, que es el que puedo tomar un poco más a menudo que el otro y en lugar de tenerlo, me encuentro con la pregunta "que, te pasó el cuello?" y "yo no sabía nada de que habia que comprar nada, tu padre no me dijo nada".... Pero que mierda pasa aqui, que si no me cuelga una pierna, si no me sale la sangre a borbotones, si no reviento un termómetro o si no lloro a lágrima viva ante el dolor, no se me hace caso?, pues eso debe ser si no, no lo entiendo. Solo espero una cosa, que JAMÁS dependan de mí cuando estén mal porque me acordaré de esto durante mucho tiempo. Un consejo, si no estais a punto de morir, no pidais ayuda, si no, quizá cuando os esteis muriendo de verdad no os la presten.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)