martes, 29 de diciembre de 2009

El valor de las pequeñas cosas

Que bonito es arrepentirse de lo dicho tan rápido, que la gente te demuestre, aunque sea con un pequeño acto, que le importas y que se preocupa por tí, ya sea más o menos. Lo digo por lo dicho ayer, por esos que no estubieron dándome ese apoyo que necesitaba y que anoche me enseñaron el valor de las pequeñas cosas. Sigo dejándome llevar demasiado, sigo siendo impulsivo y digo a veces cosas de las que me arrepiento al poco tiempo, podría editar la entrada de ayer y hasta borrarla, pero eso sí que no va conmigo, debemos afrontar nuestros actos y aprender de los errores, cosa que, en el futuro, acabará convirtiéndome en un sabio por tantos que he cometido.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Ya no soy virgen

Ay... malpensadiños! Con el título me refería a que por fin he dado mi primer concierto. Poco espacio, poca luz y pocas caras conocidas, pero esas pocas caras me han demostrado quienes merecen mi respeto, porque quizá fuese lejos, hiciese frio y hubiese otros planes, pero cuando se necesita apoyo esas cosas parecen nimias y se ven como excusas. No guardo rencor a los ausentes porque el agradecimiento a los asistentes lo neutraliza, tan solo abriré un poco más los ojos y me andaré con más cuidado. Y nunca mejor dicho, porque los pies y la falta de espacio me traicionaron en el concierto, pero me siento satisfecho de mi primera vez, la primera de incontables, espero. Hoy me siento un poco más músico, más cerca de mi sueño, pero queda mucho por andar, mucho por aprender y mucho por tocar, en mi camino tengo a cuatro compañeros de viaje y ojalá sigamos siempre juntos. Así que aprovecho esta ocasión para, en lugar de la tipica felicitacion navideña, desearos a todos un feliz futuro, que todos vuestros sueños y esperanzas se cumplan y que la vida os brinde todo lo que le pidais. Yo, de momento, soy un poquito más feliz.