No ha habido sangre pero no por no haberlo intentado, anoche no hubo derramamiento pero sí batalla. Generaciones esperando este dia, desde abuelos a nietos deseando que llegase la noche de ayer para celebrarlo todos juntos, para poder gritar al mundo que la victoria es nuestra, que por fín hemos llegado a la cima y lo único que podemos hacer ahora es repetirlo, porque ya está hecho. Voces que se quebraron, como la mía, pero que aun así seguían entonando la misma canción, esas notas que marcan un antes y un después en la historia, que nos quitan esa lacra que hemos tenido siempre, hace dos años nos librábamos de una y durante este mes, de otra mucho más pesada.
Esta vez el botín ha sido mas pequeño pero de un material mucho mas valioso, deslumbrante y cegador. No importa el tamaño y su único valor es el que todos y cada uno de nostros le damos y daremos durante años, el valor de muchas lágrimas y sonrisas, de gritos y angustia, de júbilo y tristeza...porque a pesar de todo, no han podido con nosotros.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario